Bio


Yolanda Yone

Nací en una primaveral Barcelona de un mes de junio. En esa ciudad, que se llena de luz y mar, al igual que en cualquier parte, empiezan o terminan las historias.
Quise cantar desde que tenía uso de razón. Mi abuelo fué músico clarinetista y saxofonista. Él me acercó a las primeras lecciones de lenguaje musical. Me cansé del solfeo enseguida, bastante aburrido, para una jovencita con la cabeza apuntando al otro lado del Arco Iris. A la edad de los 10 años me inscribí en el festival del colegio. Allí cogí mi primer instrumento, la flauta, pero de vez en cuando venían a visitarme lagunas a mi cabeza y me entró miedo escénico,  así que me apunté a un coro muy simpático. Allí me sentí mas arropada entre los demás niños. Con 18 años pisé por segunda vez un escenario, con un grupo de pop. Recuerdo perfectamente como mis pies se quedaron anclados a la tarima de aquel escenario agujereado y gastado, sin poder apenas moverme.

Casi sin darme cuenta, mi vida ya estaba impregnada de música. Podría enumerar un montón de trabajos y viajes hasta llegar aquí. Se aprende en cualquier lugar, un escenario, un autobús, un estudio, en la calle, en el colegio… Compaginé durante algunos años varios empleos con la música, hasta que decidí dedicarme exclusivamente a ella. Trabajé en orquestas, con grupos de techno, funk, pop-latino, boleros, estándares de jazz, jingles, televisión. Monté también mi primer grupo, “Yimmi y los Tristones”, en homenaje a un amigo que se fué, y llamamos a nuestro sonido, swing-latino. Decidí probar suerte con la publicidad como actriz, y hoy aún, sigo trabajando. Me encontré con mucha gente por el camino y algunas de esas personas, son ahora mis amigos. Otros sólo estuvieron de paso. Aquí se quedó Alberto Comesaña, con el que empecé a trabajar hace ya unos años en uno de sus proyectos. He viajado por  multitud de lugares de la geografía española y América Latina como México, Perú y Chile.

Un atardecer cogí mi guitarra y me puse a componer. Mis manos encontraron acordes sin nombre, melodías y cuentos.  Salieron entonces algunas canciones.  Yo quise dejarlas pintadas, escritas en un pentagrama, guardadas en un Cd, por no olvidarlas. Pero entre un ir y venir me di cuenta de que en realidad ya no estaban, y las dejé marchar.

Sigo buscando algo que no encontré, ni sé lo que es, ni sé donde está. Lo busco entre los árboles, en la prisa de la mañana, al filo de la montaña, en un rincón, en la risa, con mis amigos, junto a las pequeñas cosas…

Me gusta imaginar, pensar que suceden los sueños antes de que se cumplan y luego, volver a la realidad con una sonrisa…

Todos los derechos reservados © Copyright yolandayone.com - Theme by Pexeto
Visit Us On FacebookVisit Us On TwitterVisit Us On YoutubeVisit Us On LinkedinCheck Our Feed